martes, 28 de abril de 2020

ENSAYO- AIXA GARCIA, JOHANA MEJÍA 11-1


UN ENEMIGO OCULTO EN NUESTRO CUERPO Y VIDA


Durante los últimos 30 años han aparecido más de 30 enfermedades infecciosas nuevas o emergentes de diversa etiología, con un alto impacto en la salud tanto humana como animal que han causado un significativo cambio en los patrones de morbilidad y mortalidad a escala nacional o regional e incluso el ámbito mundial, y se han convertido en pandemias…Qué pudo haber pasado antes o que pudo haber retrasado el azar, es algo que los científicos manejaban muchos temperamentos tienen entre señalar lo que los datos como altamente posible, y es las condiciones en las que estamos: sobrepoblación, mercados de animales vivos, falta de higiene y ataques entre los microorganismos y sistemas inmunológicos de los mamíferos. Los virus y las epidemias seguirán surgiendo y acompañarán a la humanidad en el transcurso de su historia, en las pestes es muy fácil tejer historias…En las epidemias se pueden contar cuentos hermosos de médicos y enfermeras abnegados, que mueren combatiendo la pestilencia. Lo cierto es que la condición humana es igual en todas partes. A veces nos corresponde ser los apestados del mundo los contagiosos y a veces los contagiados.
En el corrido del siglo XXI ya han sido varias las propagaciones de virus que han puesto en jaque la salud mundial. Entre ellas el duro despertar en 1981 el síndrome de la inmunodeficiencia humana (SIDA) un nuevo virus en los cuales 2,7 millones devinieron infectados y murieron 2 millones en el año 2007, la mayoría de estas víctimas se han dado en el continente africano, una de la consecuencia inmediata de esta enfermedad son los constantes casos de discriminación, soledad, malos tratos, desprecio etc.… el SIDA no tiene cura solo existen tratamientos para que sea moderada. Apareció la GRIPE A (H1N1) infección respiratoria, con 18.500 muertos, primero llamada “gripe porcina” la cual apareció en México ocasionada por una cepa que comenzó en los cerdos en el año 2009 fue declarada Pandemia. Aparece el SRAS emergió a fines del 2002 en el sur de China, transmitido por un murciélago dejando 774 muertos de un total de 8.096 personas afectadas. Gripe Aviar reapareció en el 2003 en Asia suroriental, con un total de 282 muertes, se podría hablar de una epidemia humana de gripe aviar. Ébola por primera vez en 1976 descadeno a fines del 2013 una epidemia de fiebre hemorragia en guinea, tasa de mortandad muy elevada alrededor del 40% en el 2018 causo más de 2.200 muertos. También los virus transmitidos por mosquitos como: el dengue, zika y el chikungunya, en América Latina. En la actualidad estamos viviendo una gran pandemia llamada coronavirus (covid-19) que es aún más grave que el SRAS.
Todas estas pandemias, epidemias, virus que han ido surgiendo nos deja corazones rotos y ocasionando en nuestra cabeza a un de explotar mil historias esas palabras que siempre vivirán en la mente como “cuarentena”, “contagio”, “apestado”, “fiebre” parecen desfilar como hileras de hormigas. Cuando las enfermedades son oscuras y se contagian invisiblemente por el aire, por la nariz, por los ojos, por las manos, nuestra mente empieza a crear culpables de introducir la peste en los países... es el egoísmo que aísla nunca ha sido la cura ni la salvación lo que puede salvar todo esto que ha venido ocurriendo siglo tras siglo es la COMPASIÓN, sufrir todos juntos porque en todo momento podemos ser los contagiados o contagiosos.
Para concluir esto las pandemias es de algún modo un castigo de la naturaleza por una consecuencia el daño progresivo que se le está haciendo en la actualidad como lo mencione anteriormente el coronavirus (covid-19) nos ha encerrado a nivel mundial y nos ha hecho cambiar de una manera positiva a descubrir quiénes somos, compartir en familia y más que eso la Tierra toma vida, la fauna y la flora se han vuelto a tomar sus espacios, han prosperado y floreciendo nuevamente, y han ido sanándose poco a poco de los daños que le hemos causado, es una gran reflexión para que cuando salgamos juntos, no caigamos en esas costumbres que eran tan perjudiciales para nuestro ecosistema, así que todo no es tan malo aparte de no poder ver a tu familia y amigos ni darles un abrazo , ahora la mayoría de personas se han vuelto obedientes percatando las precauciones , el higiene personal ha mejorado bastante ,las personas se acuerdan y se encomiendan más a Dios, ha mejorado nuestra calidad de vida. Esta pandemia también ha puesto en evidencia una falta de empatía hacia los colectivos más vulnerables, sino que también ha sacado a la luz la pobreza del propio sistema ciudadano, hoy muchas personas mayores de edad que están solas, ya lo estaban antes del covid-19, pero parece que ahora si existen, es hora de parar el individualismo al colectivismo este virus se combatirá con solidaridad, que bueno es ver que aun en el yermo reverdece esperanza y apoyo. Quizás estos tiempos de aislamiento físico nos den para reflexionar más sobre ¿qué tipo de comunidad queremos mantener? ¿Cómo hacemos para que solidaridad, empatía y unión nos suenen a lugares comunes sin efectos prácticos?   ¿Cómo cambiar de mentalidad para que, entre todos seamos capaces de enfrentar las amenazas invisibles que abundan?